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12 de diciembre de 2014

Las latitas de café


Cuando vino hace unos meses al museo Patricio Larrambedere, Pedro le contó la historia de "su" latita: la lata  de Pedro era una lata de café que heredada de alguno de sus compañeros del Galpon de Locomotoras. Pedro la convirtio en azucarera y lo acompañó durante los cuarenta yp ico de años que estuvo en el ferrocarril.

El día de la fiesta por los diez años de Ferrowhite, vino nuevamente de visita Patricio acompañado por Ezequiel Semo, Azul Blaseotto y Eduardo Molinari. Y trajeron para Pedro un regalo muy especial: una latita original, en perfecto estado de conservación, con el color y la etiqueta original, exactamente igual a la que Pedro usó durante cuarenta años.

Pedro, más que agradecido.

5 de noviembre de 2013

La placa de la Cockerill estacionada en las ruinas de Talleres Bahía Blanca Noroeste



Esta placa llego a mis manos este sábado 2 de noviembre, el señor Miguel Barroso, conductor de locomotoras jubilado que tiene su domicilio en una casa cerca de las ruinas de los Talleres Bahía Blanca Noroeste donde estaban estacionadas cuatro locomotoras Cockerill Ougree. Tres de ellas habían sido desguazadas varios años atrás: la 7065, la 7089 y la 7087. La 7074 sobrevive actualmente dentro del predio de talleres Noroeste. La placa en su momento fue retirada, pero hace unos dos meses se la entregaron al señor Barroso, quien decidió donarla al museo y contar la historia de cómo llegó a sus manos.


Pedro explica, además, por qué las letras de la placa están rozadas, y la placa, medio torcida: esta locomotora tuvo un accidente en el Galpón de Locomotoras de Ing. White, antes de 1990.

Estas locomotoras corrieron durante un tiempo los trenes que iban a Bariloche, los Arrayanes; y de Constitución a Bahía Blanca. Terminaron su vida util como pilotas en la playa de Ing. White y en 1991 fueron transferidas a Ferrosur Roca (la empresa que se hizo concesionaria del predio de BBNO), y finalmente -salvo esta-, radiadas.



19 de julio de 2013

Zapata y y contrazapata

Dos ex compañeros de Talleres Maldonado le trajeron a Pedro varias piezas de locomotoras diesel GT22 General Motors, que actualmente están en desuso. De a poco Pedro las trajo al museo.
Un zapata y la contrapazata, chavetas de sujeción, y una manga de vacuo, o sea de freno al vacío y una manga del sistema de freno de aire comprimido.

La zapata pertenece al equipo de freno de los bogues de la locomotora, cada bogue lleva seis zapatas de freno. Cuando el maquinista aplica el freno de máquina desde la locomotora, cada zapata, ubicada sobre cada una de las llantas, ejerce una presión tal que las ruedas se detienen y la locomotora se frena. Esta zapata con el tiempo se van desgastando, entonces hay que reemplazarlas. En la foto se puede ver el desgaste que tuvo, fruto de la fricción de la rueda contra la zapata. Con una chaveta se sujeta la zapata a la parte superior la contrazapata, que va colocada en un colgador, fija.




Estas son las mangas de acople de freno.
La que está más arriba es una manga de acople de freno al vacío (manga de vacuo) de locomotora que sirve para conectar el sistema de freno de la locomotora a la manga de los vagones contectas con las cañerías pasantes, metálicas, de aire de los vagones. Cuando el maquinista aplica el freno, automáticamente se va frenando el tren.

La de abajo, lisa, es una manga de acople de freno de aire comprimido, para acoplar dos locomotoras en tandem se conectan dos mangas, para que la primera frene la segunda. En la Unidad Ejecutora el freno de aire comprimido se usa solametne para las locomotoras acopladas, ya que los coches de pasajeros usan aun freno al vacío. Los ferrocarrils privados, en cambio modificaron el compresor de las locmotoras y usan el freno de aire comprimido tanto en locomtoras como en vagones. El aire comprimido es un sistema mejor de frenado.

Nos daba cada laburo acoplar, habia que buscarle la vuelta para que frene la de atrás.

12 de diciembre de 2012

El porta-vianda


Esta vianda me la regaló la familia Miranda en el año 1987.
Ellos tenían en la calle Guillermo Torres un restaurante, y ahi empece a retirar la comida, al mediodía y a la noche, a la semana me regalaron este portavianda, que utilicé durante veinticinco años: Mirta y Carlos Miranda.
Actualmente voy a la casa de su hija Rosana, que vive en el barrio obrero, ella me hace a mí porque hace tantos años que los sigo, ella no tiene mas el negocio. Ella me prepara a mí la comida que prepara para su familia: sopa, puchero, bife, polenta.

Ellos siempre me ayudaron; y cuando yo no podia ir a buscar la comida, ellos me la llevaban.

Ahora decidí, despues de veinticinco años jubilar la portavianda y traerla a Ferrowhite para que quede como recuerdo de una época de mi vida.

Agradezco a la familia Miranda por su atención durante tantos años.

18 de noviembre de 2008

MOLINETE

El molinete estaba... el ferrocarril instalaba en estaciones, paso a niveles para impedir el paso de la gente,en White había uno en la salida del galpón de maquinas, hacia el Bulevar, otro en calle Cabral que entraba a superintendencia, una tranquera y molinete, y en Bahía Blanca Sud había,también, en los paso a nivel, de madera.

En las colonias, en las casas tambien instalaban molinetes de fierro, como este


que estaba en las colonias de solteros, popularmente conocido como las 14 provincias, estaba instalado en medio de las casillas de adelante, en la calle Avenente, para impedir que pasara la gente hacia adentro, estuvo mas o menos ochenta años, me contó gente que nació ahi que ya estaba, lo habrán sacado en el 85 y 86, lo agarré, lo tuve en el patio de mi casa, como apoyo de un asiento para atraás, y el sábado lo traje...

Algunos pibes se ponían a jugar y se agarraban los dedos.

TACHITO DEL AZUCAR

Ese tacho me acompaño 25 años en el trabajo, en el galpón de las locomotoras, con distintos compañeros de trabajo, pero siempre estuvo el tacho en mi poder, el tacho, lo usabamos para el equipo de mate, era de cafe antiguamente, después lo usábamos para el azúcar, lo llevabamos para todos lados, cuando íbamos arriba de las máquinas, de las locomotoras, cuando salía afuera a buscar locomotoras, nos llevabamos la pava, el tachito.



En el 92, 93 lo llevé a Bahia Blanca Sud, y después lo llevé al taller, a Coronel Maldonado hasta que me jubilé en 2005, me quedó el cajón de herramientas, y el tacho.



Yo calculo que tiene como 50 años, cuando lo agarré otro muchacho lo tenía, el dueño se llamba Víctor Peinecura, hacía como 15 años que lo tenía, tenia dibujado un zorrito dibujado, era verde, quedó todo gris ahora.

12 de agosto de 2008

Bomba inyectora de combustible

Estas son bombas inyectoras van sobre el arbol de leva de la Baldwin Lima Hamilton, la parte de arriba, los caños de alta van a los inyectores, cumple la funcion de suministrar combustible para el funcionamiento de la locomotora.
Esta es la cremallera, adentro tiene un resorte

Y esta ventanita se saca para controlar la cremallera, barreteás la corona del motor hasta que llega a un punto, 14 barretazos para pistonearla. La BLH tiene ocho bombas, la GM, 12.





31 de julio de 2008

De cómo ayer llegó Pedro hasta White con algunos objetos preciados

Fui a Maldonado, a comer con los muchachos unos bifes, Fragolini, Inostroza, y Buiani, después puse en marcha a la locomotora 9069 para acordarme de mis viejos tiempos de mecánico, me vine a Bahía Blanca con la locomotora, me iba a bajar en estación Sud, tenía otros planes, pero como me dieron unos seis o siete libros de locomotoras diesel para el museo, entonces bajé en Spurr y me vine caminando con Miguel Fragolini hasta mi casa. Traje dos manobacómetros, del freno de la máquina, pero se me rompió la manija de la bolsa, los tuve que traer así, caminando.

26 de julio de 2008

Cabrestante

Nos estamos dedicando a la arqueología, últimamente, con Pedro Caballero.
Junto al castillo, hay un cabrestante de los que se usaban, explica Pedro, para mover vagones en el muelle hacia y desde la playa de maniobras, cuando las pilotas (pequeñas locomotoras a vapor) no podían llegar hasta ahí, con un motor que hace girar ese aparato y da impulso.



Pedro y José Pacheco observan la tapa del moto del cabrestante
El cabrestante, y la tapa del motor, con la marca BAP (Buenos Aires al Pacífico) y el nombre de la fábrica inglesa de la cual proviene. Las hipótesis de Pedro, José Pacheco y Gustavo Monacci acerca de su utilidad concuerdan: quizás servía para las chatas carboneras que desde la playa de maniobras eran desviadas hacia la usina.

Pluma de guinche

Parece que esta pluma de guinche la trajeron hace un tiempo de un taller ferroviario (¿cuál?)
Parece que era parte de una grúa montada sobre un vagón que se usaba para levantar vagones y/o locomotoras cuando había descarrilos.

Ahora está apoyada en esas bases semicirculares al lado de la usina-castillo.
Al fondo a la derecha se ven los elevadores de la Junta Nacional de Granos; y ahí, donde está ese arbolito solitario, estuvieron hasta 1978, los elevadores de chapa.

16 de julio de 2008

Los postes del portón de la estación de White (la que se incendió en 1991)

Pedro me muestra un montículo más de los tantos que hay por ahí, con yuyos, y tierra mucha tierra, justo frente a la calle principal de acceso a la (incendiada) estación de Ing. White:



Seguro que lo cortaron, este poste de madera, me dice.
El otro poste, en cambio, todavía está, ahí, con los goznes y las bisagras metálicas que sostenían el portón, el portón de la estación, me explica, que se cerraba siempre de noche, hasta las cinco de la mañana, cuando empezaban a correr de nuevo los locales hacia Bahía Blanca:

Está ahí, en la calle Guillermo Torres, frente a la calle Belgrano, donde dobla la 504 para volver a Bahía.

14 de julio de 2008

Piezas de locomotoras Baldwin

Hace unos días Pedro y Gustavo fueron al taller Maldonado a buscar material en desuso de locomotoras Baldwin-Lima Hamilton.



Ayer Pedro me explicó qué es lo que trajeron:
- Bomba de vacío: fabrica el vacío para el freno de la locomotora.
- culata de motor diesel con dos inyectores, bomba inyectora, balancines, caños de alta, y el múltiple del motor diesel.
- Bielas de de motor diesel.



Trajeron además:

- un regulador Woodward de velocidad que regula el árbol de cremallera para manejar cuando se pone la locomotora en marcha,
- Juntas de tapas de carcasa
- El dumper de la cadena de la bomba de agua de refrigeración del motor.


En el galpón le hacíamos el alistamiento, a la bomba de vacío se sacaban las válvulas, se sacaba el cárter, y se hacía cambio de aceite, cambio correas esa la reparación “periódica” de 10.000 klms. Esta era la Boleta 1. Porque había tres boletas, y cuando llegabas te podía tocar cualquiera. La 1 involucraba ese trabajo, la Boleta 2: revisar la parte de abajo, la luz de válvula a los pistones, cambiar de los filtros de combustible y revisar si perdían los caños de alta;
Y la Boleta 3, la parte de sopladores de piso, cambiar zapatas, apretar los cárters de grasa, apretar las aceiteras que iban los ejes y gargantas de refrigeración que iba una en cada motor, apretar los ganchos centrales y los areneros, y apretar el pistón de stop. Por eso, éramos tres mecánicos con tres ayudantes y dos eléctricos, uno en la parte de arriba y otra en la parte de abajo.
Esto se hacía en la sección abanico, al lado había una estufa era como un abanico redondo, cerrado, techado, cuando había que sopletearlo lo llevaban a la loma, estaban todas las zanjas, 12 vías, de un lado y doce vías de otro, y en el medio la mesa giratoria, cada vía tenia una estufa.

Yo estuve con Sergio Lari, que era italiano, después tuve a Juan Adrover, Luis Vicente Sceba, alias el mono, estuve con Oscar Eulech, Abel Castro, Héctor Simontacci.
Todos los días cambiaban, no eran siempre los mismos tipos si no, había algunos que laburaban como unos desgraciados...

13 de julio de 2007

Artefactos

Del año 95 es esta foto, la sacó Reynaldo Milza, jubilado, ajustador tornero, que vive enfrente de mi casa. Estoy con los gatos míos: el Carmelo, la Florinda, de todos colores, la Pirucha, la blanca y negra; al Carmelo, el 'tumbado', le decía, porque caminaba y se caía.

Lo demás son todos artefactos que tenía ahí: 4000 latas, latas de gaseosas, latas de coca cola, latas de cerveza, las había puesto así, y cuando llovía, brillaban esas latas. Venían los trenes a la estación y me las traía de noche, de Bahia Blanca Sur, en bolsas de plástico después me hice el trabajo ese de ponerlas ahí en el patio.


Qué pasó, en el año 96 empezaron a dar premios en la escuela, por el aluminio, cuando me iba a trabajar, los pibes venían y se las llevaban; agarré y fui a le scuela y le dije a la directora: 'me están robando señorita...'
¿Sabés qué hice? Se las regalé todas, ganaron el premio después los pibes.

3 de junio de 2007

Caja de herramientas

El martes pasado Pedro trajo al museo la caja de herramientas que por más de cuarenta años tuvo en el galpón de White

Cada uno tenía su número de chapa para retirar el cajón de la bodega: el mío era el 12, el 36 no sé de quién era, y te daban las herramientas a cargo, si una se perdía, la tenías que pagar, por lo general las que se perdían eran las llaves de media, las de cinco, las más chicas, iban a parar abajo de los carter o abajo del generador, estabas trabajando, se te caían, no las encontrabas más; a mí un día se me cayó una en el turbo, tuvieron que desarmar el turbo para sacar la llave, y tuve que decir que se me había caido, si no se hace un desastre...

Cuando salí del galpon de White, me lo llevé el cajón, en Bahía Blanca Sud, después lo lleve a Maldonado, y de Maldonado lo traje de vuelta a Bahía Blanca Sud. Tenía la intencion de llevármelo para mi casa, pero después cuando empecé a venir aca pensé, lo voy a llevar para el museo, así que el domingo pasado me lo traje en el colectivo.